Usar velas, aceites aromáticos e incienso puede transformar el ambiente de tu casa: se siente más cálido, más tranquilo y con una energía más ligera. Pero para que sea una experiencia agradable (y no un problema), es clave hacerlo con seguridad. Al final, estás combinando fuego, calor, humo y fragancias: si se usa mal, puede irritar, mancha